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Editorial – La Real Oposición a Milei: El Enfriamiento de la Economía
11 marzo, 2024
La Nacion TV

Odisea Argentina
Carlos Pagni – Conductor¿Cuál es el problema? En realidad vamos a decirlo en toda su complejidad.
¿Cuál es el problema de encarar el verdadero ajuste fiscal, que es la piedra fundamental de este gobierno, a través de uno de los rubros más importantes del gasto, que es el subsidio a la energía? Este que es un gráfico que nos muestra la evolución del salario promedio registrado de los empleados estables, trabajadores estables, lo obtuvimos en la cuenta de equis de Salvador Vitelli, nos está diciendo, esto es un gráfico muy interesante porque arranca muy atrás, arranca en la década del 90, esto es la convertibilidad de Menem, la caída, esto es el kirchnerismo, un aumento importantísimo del salario real, del que se ufana Cristina Kirchner, no se ufana del fenómeno inflacionario que fue atado a este problema, y las experiencias que van desde el 16 en adelante, que son más o menos una caída y un derrumbe acá.
Estos son los últimos meses. Quiere decir que, como publicó el otro día La Nación, volvemos a niveles salariales similares a los del 2005.
Es un derrumbe del salario real, del poder adquisitivo. Quiere decir que este ajuste dramático que piensa hacer el gobierno sobre las tarifas para poder cumplir con su programa fiscal y cumplir con la promesa central de ese programa, que es la promesa central del programa económico, lo hace a una sociedad cuyo salario real está en el piso.
Probablemente sea el peor momento para hacerlo. Estamos señalando algo que no es sólo culpa de Milei, es culpa de la situación.
Hay otra forma de pensar la cuestión fiscal. Aparentemente desde el Fondo Monetario le dicen que sí.
Habría que hacer un recorte más racional sobre el gasto público, probablemente habría que hacer una cantidad de ajustes más pactados, más dialogados con distintos sectores.
¿Por qué esto? ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque en alguna medida, a esta altura del año, en estas semanas, Luis Caputo, el ministro de Economía, está intentando hacer a su manera, invertebradamente, desordenadamente, lo que le vienen recomendando algunos economistas al gobierno desde hace mucho tiempo.
Una política de ingresos, un acuerdo social que permita distribuir las cargas de manera más equitativa y a lo mejor más extendida en el tiempo.
¿Qué es lo que hace Caputo? Le pone un techo a las paritarias, no puede haber paritarias que se convaliden por encima de 16% en marzo y de 12% en abril, es decir, una licuación de los salarios mantiene la tendencia de este cuadro y por otra parte llama al sector alimenticio y le dice necesitamos controlar los precios de los alimentos.
Eventualmente retraerlos. ¿Por qué? Y porque muchas empresas alimenticias confiesan que se fueron al diablo cuando pensaron los precios en diciembre calculando una devaluación mucho más prolongada, mucho más insistente o cíclica que la que después…
Es más, algunas empresas de alimentación que no ajustaron sus precios, que no los bajaron después de haberlos subido irracionalmente, se encontraron, y ahora esas grandes, con una reducción en sus ventas de aproximadamente el 50%.
Y ahora sí, dijeron, bueno, tenemos que ajustar los precios. Caputo empezó a hacer algo a lo moreno en el gobierno ultraliberal donde todo lo regula el mercado, lo debería regular al mercado, ponemos en suspenso por un rato la escuela austríaca, llamamos a los funcionarios del gobierno y le decimos no me convaliden ningún salario que vaya por encima del 16%, llamamos al comercio, llamamos a la producción y le decimos bajen los precios.
Alguna forma de intervención, un poco clandestina. En este contexto es donde estalló la bomba.
El presidente se aumenta el salario 48%. Entonces pega en el corazón del relato, porque de qué estamos hablando cuando hablamos de salario irreal, de qué hablamos cuando hablamos de caída en el nivel de actividad que afecta sobre todo a la pequeña y mediana empresa y también a las grandes.
Basta preguntar qué pasa con el aluminio y qué pasa con el acero.
Producción de autos. De qué hablamos cuando hablamos de un tarifazo.
De que la moto cierra, como era de esperarse, era la verdad, lo demás era una ilusión, un discurso de campaña, cae sobre la sociedad.
El 60, 70% del ajuste lo paga la gente de bien, como dice Milei, los argentinos de bien.
Aunque haga el ajuste más feroz sobre la casta, es poco lo que puedo reducir quitándole beneficios o privilegios a los funcionarios.
Por eso es tan importante para el gobierno demostrar que hay una sanción sobre aquellos que permitieron el aumento del salario del presidente en 48%.
Aunque sea injusta la sanción, echaron al menos conocido, al menos conocido de ellos, que es Yasín, el secretario de Trabajo.
Aparentemente el funcionario que cometió el error, que es el encargado de modernización del Estado, Armando Guibert, como está muy ligado al jefe de gabinete, salvó la vida.
Es fácil cortarse de esa manera para Milei, ¿por qué? Por una peculiaridad de este gobierno que también es lógica, casi no conoce a sus funcionarios.
Porque es un gobierno que se armó de manera aluvional. No pensaban ganar, no tienen partido.
Dicen que al secretario de Agricultura, a Milei se lo presentaron en Expo Agro, se lo presentó el ministro del Interior.
La expulsión del secretario de Trabajo, hoy a la mañana, comunicada por Milei en este canal en una entrevista con Antonio Laje, fue parte del marketing de un gobierno que se vio aterrorizado si la gente comienza a percibir que el ajuste no lo paga la casta, sino que lo paga la propia gente.
Vamos a ir terminando introduciendo acá otro actor. Todo lo que dijimos, toda la política del gobierno que está central en lo fiscal, depende en gran medida de una institución.
Y si ustedes quieren dentro de esa institución, de una persona.
Vamos a mirar la foto. Este es. Este es el verdadero secretario de Hacienda de la Argentina hoy.
Horacio Rosatti. ¿Por qué? Porque la Corte, como en la época de Macri, va a tener que resolver qué se hace con las tarifas porque va a haber seguramente medidas cautelares.
La Corte le impuso a Macri, sin decírselo explícitamente, que el ajuste de tarifas o la quita de subsidios iba a durar tres semestres.
Y duró tres semestres. Milei espera hacer en tres meses lo que Macri tuvo que hacer en tres semestres.
La palabra la tiene la Corte. Y el presidente de la Corte, que además de un jurista, es un político.
Probablemente la discusión entre nación y provincias también pase por la Corte.
Y no mencionamos un tema importantísimo. Ganancias. Porque en este ajuste salarial y en este aumento de tarifas también va a haber una reposición del impuesto a las ganancias que Milei pidió bajar, acompañando a Massa durante la campaña electoral y que ahora también va a significar un recorte del salario.
Quiere decir que la Corte es central acá. Pasamos a un momento donde la justicia pasa a ser crucial.
No solamente por esta cuestión, sino por otra que vamos a tratar con Pancho y Daniel Bilotta.
El estallido de terrorismo que ha habido en Rosario. Es la otra novedad de estos días, de estas horas.
Los narcos que mataban ante una pelea entre narcos o con las fuerzas de seguridad ahora matan inocentes como una forma de extorsionar al gobierno.
Es el pasaje, la delincuencia, a una estrategia terrorista por la cual se siembra para producir una política de poder público.
Patricia Bullrich se puso al frente de este tema y está pidiendo una reforma legal para que haya mayor severidad sobre las bandas de narcotraficantes.
Las fuerzas armadas están limitadas para intervenir. Bullrich se hace cargo de una reforma judicial.
El ministro de Justicia parece quedar marginado. Mariano Cúneo Libarona. En estas horas se conoció una novedad.
Un narcotraficante de la provincia de Buenos Aires sigue el juicio oral desde la cárcel.
Estamos en un momento en el que la justicia no puede ser más que una y estamos hablando de Mameluco Villalba.
Sigue su juicio oral desde la cárcel porque Bullrich pensó que es difícil, que es peligroso sacarlo de la cárcel.
Curiosamente, antes de ser ministro, el abogado del narcotraficante Mameluco Villalba era Mariano Cúneo Libarona.
El ministro de Justicia no. ¿Tiene culpa Mariano Cúneo Libarona por ser abogado de un cliente que en este caso es narcotraficante? No, es su función como penalista.
Prácticamente aparecen algunas incompatibilidades. En el caso de Cúneo Libarona son cada vez más frecuentes.
Vamos a empezar Odisea cambiando radicalmente de tema. Vamos a tener ahora una entrevista con un médico muy destacado.

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