No es lo que se está viendo en el 2025 donde no es que no quieren entrar a la Argentina, que tiene más de 700 puntos.
Hay una fugacia a la calidad de todo el mundo, están yendo todos a lo bueno del Tesoro. Oime, estuvo Bullrich con Laje a la mañana, nosotros no nos dan notas esta gente, y dijo algo que es realmente muy preocupante, vos lo viste, Ari?
Ahí me comentó, lo tenés ahí? Poné.
Audio Bullrich: Tomó la decisión del comando unificado, es que todo lo que se está juntando en Buenos Aires con tanta generosidad y en todo el país, no solamente en Buenos Aires, tiene que venir todo absolutamente ordenado y clasificado. No pueden venir bolsas para que alguien acá se haga cargo, porque acá todas las manos están ocupadas para la limpieza de la ciudad, para sacar el barro de las casas, el barro de las calles. Entonces es muy importante que todo lo que venga, venga total y absolutamente clasificado, si es ropa por edades, por tipo de ropa, todo rotulado, porque si no, el desorden que hay acá, producto de lo que pasó, necesitamos ayudarlo con orden.
Acá, primero, es el Estado el que se tiene que hacer cargo de los desastres, es el Estado. Es el Estado. Vos tenés que ir a tu casa a trabajar, que se yo, con los impuestos que pagás, el Estado tiene que hacerse cargo de lo que pasó. Segundo, si el Estado no lo hace y la gente quiere donar, el Estado tiene que poner un sistema de organización, que lo ponga acá, que allá molesta, que lo ponga acá, y que etiquete y lo mande. Porque si el Estado no va a poner, y tampoco nos va a ofrecer gente para que nos organice, ¿para qué mierda está el Estado? ¿Para qué tenemos un jefe de Estado? No tengamos más. No tengamos más jefes de Estado. Ya está. Los argentinos no les gusta. No tengamos más. ¿Para qué vamos a elegir un jefe de Estado si no tenemos Estado, muchachos?
Te va a hacer like Elon Musk. Está en esa.
Pero, a ver, una cosa de eso. Porque yo que hablé estos días con gente que se dedica a esto, y cuando hablás con Defensa, sigo. Están buenísimas las donaciones de todo el mundo. Ahora, efectivamente, qué sé yo, está Marco Di Palma agarrando un camión, pasando por lugares y yendo a Bahía. Está buenísimo. Como uno dice, ¿sirve? Es un tema. Porque vos llegás con un camión lleno de cosas que no sabés que hay, que no están clasificadas, y tardás más tiempo allá en clasificarlas que él lo que sirvió eso. Tampoco sabés si es efectivamente lo que sirve. ¿Por qué no organiza acá? Exactamente. Por eso. Ahí la cuestión es que desapareció el Estado. Toda la gente dona lo que se le ocurre que puede servir, lo meten en una bolsa y lo mandan para Bahía. Lo que tendría que hacer el Gobierno es hacer un listado de qué cosas efectivamente se necesitan, cómo hay que traerlas. En general no se necesitan más cosas, se necesita plata y que haya una compra centralizada.
Yo tengo una cosa. Ellos desarmaron todos los departamentos que hay. No hay nadie ahora para hacer estas cosas. Los echaron.
Por lo menos están los milicos. Yo hice la cualidad. Estuve 15 meses, estás al pedo. Te levantás a la mañana, corres para acá, corres para allá. Todos los milicos están al pedo. No tienen nada que hacer. Bueno, clasificar ropa debe en poder.
No, pero, perdón. Ayer hablamos con un bombero que está trabajando justamente en tratar de ordenar el despelote general, porque hay parte de la asistencia que sigue activa en tanto el agua no baje, que es rescatar cuerpos, hay un centenar de personas que están siendo buscadas. Hay toda una situación de caos. Entonces el bombero decía, en términos de necesidad, lo urgente son chapas, por si vuelve a llover, colchones, porque no hay donde… La gente que está en refugio, que está en lugares de asistencia, no tiene donde dormir.
Petovello salió a comprar chapas y colchones ayer. Bueno, ese será su problema. No se detiene siempre, porque va a pasar, porque no es un accidente.
Ocurre… A qué voy con esto. La gente va con sus bolsas de ropa. Lo veíamos ayer en la Fundación River, Fundación Sea. Es en todos lados. Claro, pero es muy difícil que la gente done colchones. Porque no todo el mundo tiene colchones para donar, y aparte la logística de donar un colchón.
Todos los gobiernos han tenido galpones en distintos lugares del país, con chapas, con colchones. Bueno, estos tipos no tienen. Es que a eso voy.
Entonces la solidaridad individual siempre, por supuesto, es un muy buen gesto, pero en términos estructurales no resuelve los problemas que tienen que resolver en la urgencia. En la urgencia se necesitan colchones y chapas.
La línea que dieron desde la Casa de Gobierno es, hablen de la maravilla de la sociedad argentina, que es solidaria, lloren un poco al aire, que siempre a la gente le gusta que llore, por eso ahora lloran.
Majul lloro, ¿no? ¿Eh?
Majul lloro, claro. Fuera de contexto, además, no espero la situación, tenés que saber llorar al aire. No, la incomoda a Bullrich. ¿Ok? La incomoda a Bullrich. O sea, la idea es esa, decir, qué hermoso, qué belleza, qué es la sociedad, qué sé yo, en vez de decir, ché, loco, tenían razón estos muchachos que estaban reclamando que compraran alimentos, colchones, chapas y tengan la logística lista para llevarla, porque con la gente es un quilombo.
Hubo una época reciente donde se estimulaba lo mismo, a eso apuntaba yo. La historia, les gusta la definición o no les gusta, no importa, farsa, mueca, pero se repite de algún punto. ¿Qué es lo que está pasando ahora, lo que pasaba en los 90, donde se estimulaba, por ejemplo, la responsabilidad social empresaria? Término que no existía hasta fines de los 80, principios de los 90, término que existía, mejor dicho, pero no formaba parte del lenguaje empresario argentino, ni mucho menos del lenguaje común de la sociedad. ¿Cuándo se empieza a estimular la idea de que los empresarios podían tener una reacción solidaria solidaria, no obligatoria, cuando justamente el Estado se empieza a retirar de sus obligaciones, entre otras cosas de sus obligaciones distributivas.
Es como esa gente que viste, tiene la chica, la tiene en negro, le paga dos pesos, pero le da los vestidos usados de la mujer, ¿eh? ¡Ah, no sabés! ¡Le damos ropa!
Esa es la batalla cultural, esa es la famosa batalla cultural.
La única responsabilidad social empresaria es pagar los impuestos.
¡Claro! ¡Exactamente!
Pero eso es una imposición, que según Milei y según el sistema de poder que lo rodea, está mal. Ahora, si es voluntario, si es vocacional, bueno, fenómeno. Ahora el tema es que lo voluntario y lo vocacional queda a merced de la disposición del que ayuda.
Ellos están diciendo ahora que hubo 20 años y que se la robaron todo y no hicieron nada. Mirá, cuando llegó el kirchnerismo, en 2003, en el país había 900 kilómetros de autopista. ¿Sabés cuánto había cuando terminó? 3.000. O sea, en toda la historia había hecho 900. ¡En 12 años! ¡De Vido! Hizo 2100. Y lo mismo con las escuelas, lo mismo con los caminos rurales, y lo mismo con las rutas, qué sé yo. Y encima nunca pudieron probar nada de todas las denuncias que hicieron. Entonces, lo que está claro es que hay gobiernos que hacen obras y gobiernos que no hacen nada. Nunca había habido un gobierno que se iba a jactar de no hacer nada. Se jacta de no hacer nada. Y ahora no sabe cómo agarrar ese discurso de me jacto de no hacer nada, ¿y ahora qué hago? Que no tengo nada.
Y el reproche de no haberlo hecho, de no haber hecho obra pública. Porque ayer escuchábamos a Franco reprochando la ausencia de obra pública y al mismo tiempo afirmando que no hay interés de hacerla. Es un desquicio. Sí, sí. Pero quiero cerrar con esto.
Ayer hablábamos con uno de los responsables del gremio de vialidad. Vos aludías al tema, lo habíamos mencionado ayer, te están desmantelando vialidades desde el día uno. ¿Con qué objetivo? Bueno, ampliar la red de concesiones privadas para las rutas y las autovías. ¿Qué pasa? Hay 40.000 kilómetros de ruta en la Argentina, de los cuales solamente 10.000 se considera que son atractivos para el sector privado. Los otros 30.000 kilómetros que no son atractivos los debe atender el Estado. El Estado nacional, porque muchas de esas rutas son nacionales, y si no el provincial, porque algunas de esas rutas son provinciales. ¿Qué nos decía el señor de Vialidad? Están movilizando para atender la urgencia en Vía Blanca personal y recursos de Chaco. Hagan el recorrido mental. Está un poquito lejos, ¿no? Bueno, para una urgencia. ¿Por qué se está haciendo eso? Bueno, porque se desmanteló, ya no el sistema de emergencia, sino el sistema de mantenimiento. Y un dato del que se habla muy poco y ayer cuando nos lo decía el delegado, que aparte es trabajador de Verea, es una verdad de perogrullo. Los canales aliviadores naturales de las rutas son las alcantarillas. Las rutas tienen alcantarillas que requieren de un mantenimiento intensivo. ¿Por qué? Porque a la vera de las rutas, en general, hay pasto, hay maleza. Entonces se tiene que hacer un trabajo intensivo de mantenimiento. Intensivo es diario de mantenimiento. Eso requiere de personal, requiere de maquinaria. O sea, no tenemos ni personal ni maquinaria. ¿Por qué? Porque el personal lo están despidiendo, ahora se anunció una nueva ola de despido, y a la maquinaria se la ha desmantelado al punto de que no solamente estamos usando maquinaria emparchada, sino que tenemos insumos, por ejemplo, sal para mantener rutas en invierno en la mitad de la Argentina para abajo, está bien, no estaba bien dicho para abajo, para arriba, de la mitad de la Argentina al sur. No se puede transitar si no hay sal en las rutas en invierno, no se puede. Y no hay. Ese odio por el Estado está llevando a que las catástrofes, que tienen un origen natural, no puedan ser consideradas naturales, porque no hay que naturalizar la ausencia del Estado.
¿Sabés qué es la nueva que hacen ahora? Claro, como no encuentran corrupción, buscan y Axel no tiene, no tiene corrupción. Yo le digo, che, loco, comprate un par de zapatillas mejores. Es exageradamente austero el tipo. Entonces ahora agarran y dicen, ¡Ah! ¡Mirán lo que gasta! Y hacen el presupuesto, lo hacen en la tele, arman el presupuesto. Y luego se lo están haciendo en la internet de Bahía Blanca. Y dicen, ¡Mirá, gastó guita en género! ¿A vos te parece gastar guita en género y no arreglar el problema de las inundaciones? O sea, los tipos no tienen que hacer cultura, no tienen que hacer género, no tienen que hacer nada, tienen que hacer lo que quiere Majul. Va a ir por todo el país armando un presupuesto. Donde no encuentra corrupción, dice, no, tiene inundaciones porque gastó en género.
Igual me preocupa también la gente que compra ese tipo de berretadas. Acá hay un emisor y hay un receptor que está con ganas de recibir cualquier boludez. A ver, ayer le decían a Susbieles, por ejemplo, el intendente de Bahía Blanca, por qué había mencionado en la apertura de sesiones que el Conicet estaba haciendo un informe profundo sobre el problema de las palomas en la ciudad. Entonces decía, ¡Eh, mirá! Está preocupado por las palomas en la ciudad. Muchachos, en toda gran urbe el control de plagas es un problemón.
El otro día casi se cayó un avión por una paloma.
Bueno, entonces una cosa no tiene nada que ver con la otra. El laburo de infraestructura que requiere Bahía Blanca, no lo puede hacer el municipio. No hay manera de que ningún municipio de la Argentina aborde la construcción de un canal aliviador que soporte 200.000 mililitros de agua.
…no hizo un kilómetro de subte en la ciudad de Buenos Aires, que tiene el mejor presupuesto del país. Y le van a pedir al intendente de Bahía Blanca.
Le dicen cualquier cosa a la gente. Hay una vocación por comprar cualquier cosa. Sobre la que hay que trabajar también.
Antes al cine te hacían ir con unos lentes especiales, qué sé yo. Ahí para verlo tenés que tener un cucurucho en la frente. Si no, no se puede ver la nación más. Tenés que tener un cucurucho en la frente.
Eso está reflejando una situación social donde hay un sector de la sociedad que claramente no quiere ser solidaria. No quiere tener compromiso. Solidaria como corresponde. Pagando los impuestos y que el Estado lo gaste en eso. No quiere ser responsable. Además están convencidos de que creen que pueden salir solos. Porque eso es lo tremendo. No es que no quieren ser solidarios. Es que creen que solos son mejores.
Ser solidario es una debilidad. Estamos en la selva, ganan más fuerte.
Ahora después lloran, llevan una batita.
Y cuando lo que se inunda en vez de Bahía Blanca son los campos, vienen a pedir ayuda del Estado y subsidios por la cosecha que no pueden.
Anoche hubo la cena de, como se llama, Expo Agro. Hubo una cena, ahí estaban todos los empresarios, los gobernadores sensibles con los intereses agropecuarios. Y en esa cena se mencionó dos cosas. Primero, que el campo está reponiéndose de 5 años de mal clima. O por inundaciones o por sequía. Y que para reponerse del todo necesita asistencia. Crédito, claro, se está desmantelando el sistema de crédito a través del mantenimiento del Banco Nación. Otra cosa que está ocurriendo. Se está desmantelando el Banco Nación, se desmantela el sistema de crédito más intensivo que tiene el sector agropecuario. Y después se reclamaba beneficios impositivos. Reducción de retenciones, que es el mantra clásico. Y otros beneficios adicionales. ¿Por qué? Bueno, porque el clima no está ayudando. Bueno, drama de un país que depende de su clima para su principal actividad productiva. ¡Dramón! Por eso en general los países, ya hace más de un siglo, han resuelto que no iban a depender del clima para su actividad económica más dinámica. Iban, por ejemplo, a depender de la manufactura, de la capacidad industrial, de la capacidad…
Hay una mala noticia. Además de depender del clima, ahora dependemos de que Trump no se le ocurra bajarte el precio internacional del petróleo y sacarte de competitividad.
El Estado ausente en Bahía Blanca
11 marzo, 2025
El Destape