Siempre con la esperanza puesta en la temporada de vacaciones, los hoteleros nicoleños tuvieron una ocupación del 49% en la primera quincena de enero. Los datos se desprenden la Cámara Hotelera Gastronómica de nuestra ciudad, desde donde manifestaron que en verano San Nicolás funciona como ciudad de paso y los visitantes se hospedan una sola noche.
Los hoteles en San Nicolás continúan con la estabilidad pendiendo de un hilo. Siempre apostando a poder trabajar con mayor intensidad en medio de grandes eventos y temporadas altas, durante la primera quincena de enero solamente tuvieron un 49% de ocupación promedio.
El dato se desprende de la Cámara Hotelera Gastronómica de nuestra ciudad, desde donde manifestaron que, en verano, San Nicolás funciona como ciudad de paso. El promedio de la ocupación hotelera mencionada se reduce a que, los visitantes, se quedan una sola noche para luego continuar viaje, por lo general hacia la Costa Atlántica.
Sin embargo, si bien se trata de una ocupación bastante baja, tuvo un crecimiento bastante importante en comparación con la temporada pasada. Donde había, con suerte, de 15% a 20% en promedio.
San Nicolás resiste gracias a los eventos masivos o fechas especiales, que albergan una gran cantidad de turistas. Desde el Día de la Virgen hasta Expoagro, los hoteleros bailan en el limbo de seguir subsistiendo con estas actividades. De hecho, para marzo ya está prácticamente todo repleto, lo que es una buena noticia tras esta floja temporada de verano.
También, se destaca desde la Cámara local la utilización de las habitaciones de los hoteles nicoleños por parte de empresas. Que, cabe aclarar, es lo que ayuda a mantener en pie muchos de los hoteles durante el año. Otro ejemplo de ello, son los partidos de categorías más altas que la liga local, lo que también permite tener movimiento.
Desde ya, debido a la situación económica, la noche de hotel en nuestro distrito debió aumentar. Primero por el pago de los sueldos de los empleados, y, segundo, por el mantenimiento de cada edificio. No obstante, al no tener reservas, muchos hoteleros fueron para atrás con las tarifas.
No es un dato menor el que hayan tenido que mantenerse en un precio bastante más bajo del que realmente quisieran cobrar. Sin prejuicio de ello, hay hoteles de todas las categorías y, desde ya, de todos los precios. Esto dependerá del tipo de habitación solicitada, el servicio incluido y el lugar donde esté ubicado.
Según las consultas de este medio a varios hoteles de la zona, una habitación puede costar entre $56.000 y $100.000 aproximadamente. Los hoteles de mayor categoría, desde ya, son los más costosos.
Por otro lado, algunos dueños manifestaron estar preocupados por las páginas de reservas de departamentos. Lo que se conoce como alquiler temporal, que muchas veces es de las opciones más elegidas por los turistas que llegan a nuestra ciudad a quedarse a pasar un fin de semana.
En una reconocida página de viajes y hoteles, aparecen departamentos por unos $38.000 la noche, cerca del centro. Algunas opciones más caras, de unos $42.000, por ejemplo, más alejado de lo que consideramos macrocentro, pero con cochera. Esta diferencia de precios, también hace que muchos visitantes opten por quedarse en este tipo más lugares, más aun cuando utilizan nuestra ciudad como un distrito de paso.
Los números anuncian lo que empezó a ocurrir en los destinos tradicionalmente más elegidos para vacacionar en Argentina durante el verano. Por ejemplo, según un informe del Ministerio Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, la cantidad de turistas que arribaron a ese destino entre el 1%BA de diciembre y el 15 de enero fue de 4,1 millones, 9,2 por ciento abajo respecto al mismo periodo de la temporada anterior. En tanto, en la primera quincena de enero se registraron 1,7 millones de turistas; 7,7 por ciento menos en comparación con el año pasado.
En los que respecta a la ocupación hotelera bonaerense, durante el primer fin de semana de enero 2025 alcanzó el 69,3 por ciento, lo que marca un descenso del 1,2 por ciento respecto al año anterior. A estos datos preocupantes se les agrega la caída del consumo registrada por transacciones efectuadas con billeteras virtuales, que en las primeras dos semanas de enero se redujeron 17 por ciento frente a igual periodo del 2024.