La estrategia comercial china para ampliar sus mercados e influencia fuera de sus fronteras se basa en la diplomacia, la prudencia y la inversión económica en obras de infraestructura. Llegan y se retiran de los países con sigilo. Su repliegue de Argentina, está causando inquietud en distintos sectores económicos.La paralización de la obra pública decidida por el gobierno de Milei tuvo como una de sus consecuencias el freno de la construcción de las represas hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, en la Provincia de Santa Cruz, con un saldo de 1.800 despidos. Pero no solo se perdieron fuentes de trabajo. La empresa china Gezhouba, ordenó el regreso a su país a los ingenieros, y directivos que trabajaban y anunció la paralización total de la obra. El economista Julian Rojo advirtió recientemente que los acuerdos con China tienen cláusulas de cross-default “que suelen implicar que si no se hace una obra, tampoco se liberan fondos para otras (u otros acuerdos). Por ejemplo, las centrales nucleares que ofrece China por u$s 13.000 millones o el swap de monedas”. Ese swapp permite al gobierno utilizar los U$S 19.000 millones del crédito para financiar el comercio bilateral, y respaldan pagos de los lo adeudado al Fondo Monetario Internacional (FMI).Por otro lado, en la última Expoagro fue muy comentado lo expuesto por el Coordinador de la Mesa de Carnes, Dardo Chiesa, que alertó que China “nos tiene en el freezer”. El mercado chino compra anualmente 900 mil toneladas anuales, cifra que representa el 80% de las exportaciones de carne vacuna y que se podría ampliar. Pero la política exterior del gobierno de Milei, que lo lleva a enfrentarse con uno de los principales socios comerciales del país, ha provocado que hoy estén bloqueadas las habilitación de 26 plantas exportadoras. Los chinos están concentrando su política de compra de carne vacuna en Brasil, donde acaban de habilitar 38 plantas. Según Chiessa estas decisiones serian consecuencias de malas decisiones en política internacional del gobierno de Milei. Y agrega “estamos temblando ahora, hay que tocar timbre. ¿Por qué? Porque nos sacamos una foto con gente de Taiwán. Paraguay le reconoció la independencia a Taiwán, fue uno de los primeros Estados, y Paraguay no le exporta ni una pastilla de menta a China, comercializa con Taiwán hasta coches usados, pero con China no hace nada, nada. Nos salimos del BRICS, dijimos que no íbamos a negociar con países comunistas”.Quienes analizan los mercados mundiales de soja han advertido que también en ese rubro China ha privilegiado el intercambio con países con quienes tienen relaciones diplomáticas fluidas como Brasil, cuyas exportaciones crecieron a un record de 64.97 millones de toneladas (+25% respecto a 2022). Ese aumento se hizo a desmedro de las exportaciones estadounidenses. Las exportaciones de Argentina por el momento se encuentran estables, pero hay preocupación de que si hubiera nuevas reducciónes de la demanda china, esta privilegiará sostener el nivel de compras de Brasil.China es el primer importador de soja del mundo, con un volumen de 102 millones de toneladas. Brasil se consolida como el primer exportador desplazando a Estados Unidos. En el último año hay una restricción de la demanda china, que por ahora afectó el precio de esa oleaginosa y a las exportaciones de Estados Unidos. Pero los sojeros argentinos y el complejo exportador están preocupados por la posibilidad de menores compras.La explicación de Milei de que las relaciones políticas entre los gobiernos van por un lado y las comerciales, de las empresas, van por otro, no resiste el análisis y mucho menos si se trata de China, un país con fuerte injerencia estatal y del Partido gobernante en las orientaciones de la economía. Foto: Mendoza Post
Los chinos pierden la paciencia con Milei
15 marzo, 2024
Tramas.ar -