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Mario Cattáneo, del semillero Buck, cree que si no es UPOV, algo hay que hacer para reconocer la propiedad intelectual de la semilla: “Buscamos mejorar el recupero”, asegura
15 marzo, 2024
BichosdeCampo.com

Arduo es el debate en el sector agropecuario en torno a la propiedad intelectual de las semillas que se siembran cada año. La industria semillera busca que se le empiece a reconocer esa propiedad, limitando o cobrando por el uso propio de esa semilla que hacen los productores, es decir, sembrando la misma semilla que […]La entrada Mario Cattáneo, del semillero Buck, cree que si no es UPOV, algo hay que hacer para reconocer la propiedad intelectual de la semilla: “Buscamos mejorar el recupero”, asegura se publicó primero en Bichos de Campo .Diego MañasArduo es el debate en el sector agropecuario en torno a la propiedad intelectual de las semillas que se siembran cada año. La industria semillera busca que se le empiece a reconocer esa propiedad, limitando o cobrando por el uso propio de esa semilla que hacen los productores, es decir, sembrando la misma semilla que cada uno cosechó.De acuerdo a los datos que aporta esta industria, nucleadas en asociación, el 87% de la semilla que se siembra año a año en el campo proviene de origen propio, no declarado, o directamente ilegal.Esto pasa sobre todo con las especies autógamas, entre ellas soja y trigo, como cultivos extendidos en nuestro país. Incluso las industrias hablan y denuncian que productores directamente cosechan para vender semilla a sus vecinos, pasando por alto la propiedad y el desarrollo tecnológico que las grandes compañías ponen sobre cada semilla.El debate viene de larga data, con una Ley de Semillas de 1973, que resulta anticuada para los semilleros, y actual para los productores, que se amparan en ella para usar libremente cada año.El gobierno multó con 4,6 millones de pesos a una firma agrícola por usar semillas no fiscalizadas de una soja de Don MarioComo este debate se retrasa y las compañías necesitan recuperar la inversión que realizan, se creó en Argentina un programa de comercialización directo de los semilleros, que viene un poco a llenar ese bache que deja la falta de discusión respecto a una nueva ley. Ese programa se denomina Sembrá Evolución, y en él están los semilleros que particularmente venden soja y trigo, y acceder a la semilla fiscalizada de forma “legal”.De ese consorcio forma parte el histórico semillero Buck, especialista en cultivos de invierno como trigo, avena y cebada. Es por eso que durante Expoagro fuimos a consultar a Mario Cattáneo, gerente comercial del semillero, qué opinión le merece este debate y el crecimiento de Sembrá Evolución.Cattáneo afirmó ante los micrófonos de Bichos de Campo : “Tenemos la esperanza de que salga algo nuevo, digamos que nos mejore la situación. Lo mejorable sería que, como nosotros somos una empresa trigo dependiente, y el trigo es un cultivo autógamo, como la soja, la recuperación de la inversión tecnológica que uno hace para el desarrollo de esas variedades es muy bajo. Eso es una realidad. Es muy bajo en la Argentina y es algo que es de mucho mejor recupero en Brasil o en Uruguay, por ejemplo, o en Estados Unidos”.Todo bien con la UPOV 91, pero en el sector semillero le ponen todas las fichas al sistema privado “Sembrá Evolución”, que duplicó su alcance en solo un año– La cuestión está en evitar el uso clandestino, ¿no?– Va por ese lado, sí. Evitar el uso ilegal de la semilla. Por ejemplo en trigo hay una resolución que ya tiene unos años, que solamente se puede comercializar semilla fiscalizada, ¿cierto? Bueno, sabemos que se comercializa semilla que no está fiscalizada. Porque esa resolución existe, independientemente de que esté UPOV 91 o no esté UPOV 91. Y, bueno, están fallando los controles en ese negocio, por ejemplo. Un control que debería realizar INASE.– ¿Y cuál sería la solución? Que Argentina adhiera al tratado UPOV 91, ¿sería un puntapié inicial o no?– Sí, sería un puntapié inicial. A ver, no sería la solución completa, porque después la decisión UPOV 91 requiere una reglamentación. Y en esa reglamentación es donde se fijan las pautas. Pero es un avance, sí. Sería un avance para el reconocimiento de la propiedad intelectual. El resto de las compañías de la industria semillera también hablan de que se está perdiendo mucha tecnología en el mercado agropecuario argentino por esto, por esto que mencionabas vos, de que la rentabilidad por investigación es muy baja.¿Alguien sabe qué pasará si la Argentina adhiere a la UPOV-91? La investigadora Anabel Marín advierte que “se habilita a que un semillero persiga a un agricultor por guardar semillas” y otros “grises” jurídicosLa entrada Mario Cattáneo, del semillero Buck, cree que si no es UPOV, algo hay que hacer para reconocer la propiedad intelectual de la semilla: “Buscamos mejorar el recupero”, asegura se publicó primero en Bichos de Campo .

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