Ya hubo cuatro casos en un mes. Ayer balearon al conductor de un trolebús, que estaba muy grave. Serían en represalia después de las requisas a presos.«Mataron a otro taxista. Leíste bien.Este es otro». El mensaje fue publicado en redes sociales por una empresa de taxis que opera en Rosario, entre otras regiones del país.Dio cuenta del asesinato a sangre fría de otro taxista, un día después del homicidio de Héctor Figueroa, también en el sur de la ciudad. Para hoy, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció un paro general por tiempo indeterminado en la ciudad del sur santafesino.Ayer, además, fue reportado el ataque a balazos a un conductor de la línea K de trolebuses, en Mendoza y Guatemala, en el barrio Belgrano, al oeste de la ciudad. La víctima, de 39 años, fue llevada en gravísimo estado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA).El taxista Diego Celentano (32) fue encontrado cerca de las 23.30 del miércoles en su vehículo, con un balazo en la cabeza. El servicio de taxis en la ciudad, que se había reestablecido pasado el mediodía, volvió a interrumpirse en los primeros minutos de ayer. «Basta de matarnos», exigieron.Los choferes protestaron cortado calles y quemando gomas frente al edificio de la Gobernación.También se manifestaron en la Terminal de Micros Mariano Moreno y en el City Center de Rosario.»Es un día muy triste, con dos muertos en 24 horas, están fusilando compañeros», dijo uno de los manifestantes, que exigió una respuesta a las autoridades.En medio de la protesta, el intendente Pablo Javkin postergó la apertura de las sesiones en el Concejo Deliberante y recibió a los taxistas, quienes tuvieron un fuerte encuentro y momentos de tensión con la Policía en las puertas del Palacio Vasallo. Según publicó el diario La Capital, fuentes del Poder Ejecutivo municipal confirmaron que el acto de apertura en el Concejo se postergó «al menos hasta la semana próxima» y precisaron que Javkin estaba reunido con representantes de las diversas cámaras y sindicatos que nuclean a titulares de licencias y peones de taxis.Según cifras publicadas por el medio local, se trata del cuarto taxista asesinado en el último mes en Rosario. El diario aclara que en ninguno caso se comprobó que se tratara de un robo. El último epi sodio trágico ocurrió en Marcelo T.de Alvear y Garmendia, cerca del Parque Regional Sur y las piletas de El Saladillo. Junto al auto de alquiler Volkswagen encontraron una zapatilla, que podría ser la de uno de los atacantes. Las autoridades no descartan que ese elemento haya sido dejado adrede, como un nuevo mensaje mafioso.Decenas de taxis se acercaron a la zona donde ocurrió el último episodio. Sus conductores resolvieron interrumpir el servicio y reclamar a través de una movilización hasta el Casino y luego en la Terminal de Micros de la ciudad.Ayer a la mañana, el titular de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis, José Iantosca, afirmó que los choferes están siendo usados de «señuelos» en medio de la pelea del Gobierno con los grupos narcos que operan en Rosario. «Somos fáciles de cazar. Esto ya parecen golpes terroristas. Hoy tenés que ser suicida para salir a trabajar de noche», dijo en declaraciones a LT8.El primer crimen registrado de un taxista en la seguidilla del último mes fue el de José Luis Assale, quien fue asesinado el 13 de febrero en el barrio Tablada junto a Carlos Uriel Acosta, un pasajero al que transportaba desde San Lorenzo, 15 kilómetros al norte de Rosario.Dos días más tarde, Juan Manuel Britos, un taxista que había sido amenazado por narcos de Rosario y que por ello había recibido el apoyo del intendente Pablo Javkin, fue acribillado de 29 balazos. El martes a la noche fue asesinado a sangre fría Héctor Figueroa, padre de dos hijas, quien tenía previsto casarse hoy con una mujer taxista, que solía manejar la misma unidad en la que se produjo el violento crimen.El hombre de 43 años conducía un Fiat Cronos en el barrio Tiro Suizo, cuando un supuesto pasajero le disparó dos tiros en la cabeza, en las inmediaciones de Flammarión y Lamadrid. Junto al cadáver estaban el celular y su billetera con la recaudación. No robaron ningún elemento de valor.Indignación. Los taxistas protestaron ante la sede de la Gobernación, la Terminal y el Casino. JUAN JOSÉ GARCÍAMINISTRA DE SEGURIDADPara Bullrich fue «una típica venganza»La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, atribuyó los crímenes de taxistas en Rosario a una «típica venganza» de sicarios del narcotráfico, por las medidas implementadas en cárceles federales y provinciales de la ciudad más dos requisas sorpresivas en la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero. «Es la típica venganza por lo que sucedió.Ayer recibimos veinte habeas corpus de presos de alto riesgo. Hacen cualquier cosa para que levantemos el régimen porque están separados y no pueden seguir delinquiendo. Todavía hay sicarios sueltos, pero cada día va a haber menos», prometió Bullrich en Expoagro, en San Nicolás.
