La Federación Agraria Argentina (FAA) se declaró ayer en estado de «alerta y movilización» en espera de la «implementación fehaciente de las medidas necesarias para auxiliar a los productores sumidos en emergencia y/o desastre agropecuario y a todos los afectados por la sequía, heladas y granizadas». Además, le puso un ultimátum al gobierno y le exigió que las soluciones lleguen antes del 13 de marzo, poco después de que finalice la muestra Expoagro.
La entidad federada tomó esa decisión al término de la asamblea de productores que convocó sobre la autopista Rosario – Buenos Aires y la ruta 90, a la altura de Villa Constitución, de la cual no sólo participaron las distintas delegaciones de FAA sino además la dirigencia del resto de la mesa de enlace, es decir Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y Coninagro, cuyos presidentes fueron parte del encuentro.
Con banderas representando a diversas localidades de las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, entre otras, el escenario llevaba un llamativo cartel que rezaba: «Pequeños y medianos productores en peligro de extinción».
Andrea Sarnari, secretaria gremial de la entidad federada, expuso las dificultades que viven los productores.
Dejó en claro que se intentó dialogar con el gobierno en la búsqueda de soluciones pero no hubo respuestas reales. «Estuvimos sentados a la mesa solo para que salgan titulares en los diarios, ni una ayuda llegó», subrayó.
«Que me digan los iluminados del gobierno cómo hacen los productores para comprar con un dólar a $400 y vender a $180. Mi calculadora dice que vamos a tener una agricultura con menos agricultores», señaló.
Valentino Agustín, presidente de la filial Villa Constitución, se lamento por la deserción chacarera. «Los productores se extinguen y muchos pequeños pueblos también», dijo y planteó una de las propuestas de la convocatoria. «Queremos que a los que vendieron 1.000 toneladas de soja y tengan sequía se le devuelvan las retenciones de los últimos dos años», dijo.
Marcela Fabrini, presidenta de la filial Arroyo Seco de la FAA, contó que a un productor de la zona le ofrecieron un crédito en Banco Nación a una tasa del 90% y dijo: «Eso no es estar a favor del pequeño productor». Por eso consideró que «los anuncios son puro maquillaje».
El cierre del acto estuvo a cargo del titular de FAA, Carlos Achetoni, quien decidió elevar la apuesta luego de que en el marco de la misma asamblea los productores le «pasaron factura» por su posición dialoguista. En ese marco, buscó dejar en claro que la convocatoria representa un frente unificado en término de reclamos. También intentó despegarse de cualquier posicionamiento partidario en medio de una particular coyuntura política, como es el año electoral. «Hagamos unidad, el enemigo está en otro lado», arengó y dijo que «se divierten con nosotros en la política y no sólo del gobierno, sino del lado opositor también», para contrarrestar las críticas que recibió la convocatoria como un espacio de expresión de la oposición.
Achetoni emplazó al gobierno a que dé respuestas antes del lunes 13 de marzo y señaló que, en caso contrario, se implementarán medidas gremiales. También invitó a los productores a ir organizando una movilización al Congreso de la Nación, en Buenos Aires.
En concreto, los productores reclaman que se suspendan embargos, juicios, procesos de pagos de anticipo del impuesto a las ganancias y pago de pasivos en los bancos. «Sé que las medidas estructurales hay que pedirlas, pero si no pedimos las coyunturales van a salir de circuito y no les va a importar que saquen las retenciones porque no van a estar más», dijo Achetoni.
una provincia en desventaja El diputado nacional por Santa Fe Roberto mirabella alertó sobre la situación crítica que atraviesa la provincia debido a la sequía al analizar la protesta agropecuaria.
«Las provincias productoras como la nuestra no recibimos regalías como lo hacen las petroleras», dijo y recordó que «desde el año 2018, macri sacó la compensación del fondo sojero y el 30% que se recaudaba para luego repartirlo en toda la Argentina».
Por otra parte planteó que «hay mucho malestar en el sistema productivo santafesino y la situación es dramática».
